jueves, 21 de mayo de 2020

Hablando hace algunos días con Pablo, un buen amigo nuevo que me dio la vida, pude organizar algunas ideas que tengo hace tiempo.Ideas relativas a mis gustos y objetivos sobre todo. Esto derivó en elementos de carácter que me resultaron por demás interesantes.

A favor de este blog, uno de los puntos principales que abordamos fue la cobardía; y es llamativo aún escribiendo en este blog que nadie lee me cuesta especificar que hablamos sobre mi cobardía, por un lado como inicio de un nuevo camino gracias a aceptar esta cobardía , pero también entendiendo que mis mecanismos mentales me llevan a tomar decisiones que generalmente responden a esta cobardía.

Un punto interesante cuando abordamos mi relación con amigos, familiares, y en particular con socios, fue que relacionó el concepto de "códigos" con la cobardía, y el no enfrentar situaciones tal vez ásperas o que lleven a conflicto, escudado en los códigos, a la búsqueda de evitar problemas, a tomar decisiones o resoluciones por el otro, o a no hacer algo por temor a represalias.

Y hoy justamente hablando con otro Pablo (en este caso un amigo de toda la vida) llegué por otro camino a una conclusión develadora sin buscarla; que soy una pieza fundamental para muchas cosas relacionadas con mi trabajo y en relación a mis socios. También fue devastador escucharlo hablar de su visión de mi negocio, de las bajas perspectivas y de la necesidad de tomar decisiones drásticas; pero se muy a mi pesar que fue una charla necesaria, y un enfrentamiento a la realidad que más antes que después iba a ser importante.

Es cierto que ahora es el turno de tomar decisiones personales y grupales. Desde ya no dependen de mi en su totalidad las grupales, pero sin eludir el problema tengo claro que soy determinante, sin significar esto que soy responsable. ESTE es un punto que tengo que repetirme cual mantra, por un lado por la importancia de ser DETERMINANTE, y por otro lado por la importancia de no ser el único RESPONSABLE.

Se que quiero hacer otra cosa, y que quiero hacerlo de otra manera. Lo que aún no logro definir es que es lo que quiero hacer, y de que manera llevarlo a cabo.

Fundamental antes de cualquier charla, y sobre todo cuando pueden herir suseptibilidades; el saber que quiero decir, conocer las implicancias de mis dichos, y entender que pierdo y que gano con lo que planteo; porque para ganar siempre hay que estar dispuesto a perder, entendiendo que perdiendo algunas cosas también se GANA.

Algunas pautas que tengo claras respecto a lo que quiero y no quiero:
No quiero tener empleados.
Quiero sociedades de dos personas.
Quiero trabajar con mis manos, más físico y menos escritorio.
Quiero libertad horaria.
Quiero mayor conexión con mi entorno.
Quiero preocuparme por mi familia y por mi; por nadie más.

No es poco. Son buenas conclusiones creo yo.
Es momento de empezar a ponerlas en práctica, no se si es el mejor momento de hacer todo, pero si al menos de empezar.

Gracias Pablo´s