domingo, 28 de octubre de 2012

Texto escrito el 2-6-1989

La ironía continúa.

Riiiiiing
- ¿Quién es?
- Un vendedor ambulante, precios muy baratos, se haceptan tarjetas de créditoy cheques. ¿Necesita comprar algo?
- Mmmm bueno, ¿tiene cigarrillos?
- No señor, no vendemos porquerías; vendemos, por ejemplo, departamentos instantaneos, aviones biplaza a pila, mayordomos homosexuales, perros disfrazados de camellos para poder viajar con ellos en cualquier medio de transporte; puede elegir entre perros de frutilla, menta y otros venenos, y muchas cosas más.¿Puedo pasar?
- ¡No! Eso nunca. ¿Cómo puedo saber que usted no es un ladrón?
- Facil, ¿quiere que le muestre mi documento?
- No, gracias, puede estar falcificado a propósito. ¿Cuanto sale el departamento instantaneo?
- Esta en 30.000.000 de dólares, pero se lo puedo dejar en 29.999.999,99.
- ¡Pero usted está loco! Es un irrespetuoso, maleducado, mentiroso... dígame, ¿hay algo barato?
- Claro, el departamento instantaneo lo puede conseguir a 200 australes, pero no se lo recomiendo.
- ¿Porqué?
- Porque no funciona.
- Vayase inmediatamente si no quiere que llame a la policía.
Luego de haberme librado de ese plomo infernal me puse a leer un libro, pero me canse de leer tantas veces el título, suerte que mi mente brillante hizo que lo abra, y así comenzar a leer el contenido.
Toc toc.
Fui inmediatamente a la puerta.
- ¿Quién es?
Nadie contestó.
Mire hacia mi alrededor y vi una sombra en la ventana. Me puse el equipo que uso para jugar fútbol americano, zapatos de golf, y con un palo de baseball me dirigí hacia ella. Abrí la perciana y...
- ¿No le gustaría un ascensor solar? ¿un mini helicóptero para no subir escaleras?
- No. me encanta el ejercicio.
- Entonces le puedo vender una máquina para hacer más espaciados los escalones.
- No lo necesito. Como están me gustan; ¡oleee!
- Esto no termina todavía... nos veremos más tarde.
Ya estaba. Sellé las puertas, las ventanas, la chimenea y el hinodoro, por el cual me entraron ladrones anteriormente.
Suena el teléfono.
- ¿Hable?
- ¡Buenos días hombre! ¿todavía se comunica por teléfono?estamos en el siglo veinte... ¿No conoce el nuevo sistema?
- No.
- Es increible; se lo diré. El nuevo sistema viene en viseras, lápices, y otros utensillos. Consiste en escribir el nombre y el apellido de la persona; se abre una puerta en el aire y usted va adonde esta se encuentre. Hablan tranquilos y luego vuelve.
- ¿Cuanto sale?
- Está en promoción a 500 dólares.
- Lo compro; pero usted ¿de donde me habla?
- Del comedor de su casa, con este anticuado teléfono inalámbrico con doble cassettera, televisión satelital, y máquina de escribir.
- Voy para allá.
-... 300, 400... 500. Gracias. Sólo quería decir algo. En el planeta nadie lo tiene, por lo tanto aquí no le sirve para nada. ¡Adiós! pri, pri, pri....buuuuuuurrr, poc, poc, zum.
- Tengo la leve sensación de que alguien me estafó

domingo, 21 de octubre de 2012

Texto escrito el 19-05-1989

Ironía

- Mami, ¿Puedo salir a caminar?
- No, ¿Cuántas veces te dije que no me gusta que salgas a caminar por estas calles? ¿No tenes algún deber?
- Si, tengo que buscar 300 palabras en el diccionario, pero la maestra dijo que lo teníamos que hacer con nuestros papitos. Además tengo que escribir una biografía de...
- Por favor, andate a caminar.
- Gracias mami, es la primera vez que puedo salir a caminar sin escaparme. ¡Chau!
- Vení acá inmediatamente irresponsable, irrespe.... ayyy es inútil.

En el ascensor me encontré con la abuela de Tomás, que siempre que la veo me dice:
- Qué lindo y que grande que estaaaaas, ¿cómo está tu mama?
- Bieeeeen.
- Hay que cariñoso, me divertí mucho hablando con vos. Adiós.
- Creo que esta será una caminata muy larga.

Una cuadra a la derecha, divisé un choque espectacular, saqué la máquina fotográfica y en ese instante, ta tan ta taaaaaan... porqué será que siempre que me va a pasar algo aparece esa musiquita; y como si fuera poco no se que me pasará ahora. Y de repente, unos muchachos hábilmente me sacaron la cámara y se fueron corriendo. Sigo creyendo que esta será una caminata muuuy larga.

Luego, a dos cuadras del choque, encontré un farol recién estrenado, muy limpito y muy tentador, así que decidí sacar mi gomera del bolsillo, busqué una piedrita, apunté y... ta tan ta taaaaaan... la musiquita volvió a escucharse, así que tiré la piedrita, rompí el farol, la guardé, y....
- Qué haces chiquilín, me tendrás que acompañar a la comisaría.
Era lo máximo, así que decidí hacerme el inocente y le djie:
- Señor policía, no era mi intención romper el farol, perdóneme.
El policía miró hacia arriba y dijo:
- ¿Y para colmo aparte de tirar una piedra rompiste un farol?
- Bueno don, serénese, aquí tiene 20 Australes, vaya a comprarse un silbato nuevo.
- ¡Yo nunca defraude a la ley chiquilín! Esta va a ser la primera. Chau pillo, seguí así.

Fui corriendo a mi casa para que no me pase nada. Llegué, abrí la puerta del ascensor y...
- ¡Hola querido! Soy la abuela de Tomás, que lindo y que grande qu....
Cerré la puerta rápidamente. No entiendo porqué tuve ganas de ir por la escalera, y al llegar a mi casa...
- ¡Hijo! ¿Mirá quien nos vino a visitar?
- ¡Juancito! Que grande y lindo que...
- PORQUE JUSTO A MI!!!