Héroe
Era un sábado a las 2 de la mañana. No me podía dormir por la maldita película de terror que alquiló mi hermano de 20 años.- Porqué diablos tuve que decirle a mis padres que este tipo de películas me agradaban.
Soy un chico de 11 años, bajo, tes blanca, rubio, y mi deporte favorito es el tenis.
A las 2:15 escucho un ruido en el comedor pero no le doy importancia. A las 2:20 escucho el mismo ruido. Era como un sonar de campanitas. Me doy cuenta que pasa algo raro. Me fijo en el dormitorio de mi hermano para ver si estaba dormido. Al abrir la puerta, mis ojos perciben a mi padre durmiendo con la cara amargada. Voy hacia la pieza de mis padres y "sorpresa!", mi hermano estaba durmiendo con mi mamá, abrazándola cariñosamente con cara de pánico. Rápidamente me di cuenta que mi hermano, el super canchero de la familia era más miedoso que yo.
El sonar de la campanita volvió a escucharse. Tomé mucho coraje, agarré mi linterinta de Rambo que compré en Brasil hace un año. Lentamente me acerqué al comedor, iluminando la colección de campanitas de mi mamá, diviso algo... pero... Fantástico! Las pila de la linterna se agotaron. - Apuesto que a Rambo nunca le hubiera pasado esto.
Volví al dormitorio con la intención de despertar a mi papá, pero reaccioné.- ¿Una maldita película llega a descontrolar a toda la familia?. Con toda mi valentía regresé al living, apreté la tecla de la luz.... no paso nada. Mis nervios me estaba descontrolando Apreté nuevamente la tecla y maravillosamente se prendió, Sigilosamente fui hacia el lugar donde escuché el ruido y...
- Pocky, lindo perrito, cuantas veces te eh dicho que no toques esas campanitas!!
- Guauu
- Suerte que no rompiste ningu... CRASH!
Dios mío, que noche.
Texto escrito el 12-04-1989
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